Cuando oí hablar por primera vez de la Técnica Metamórfica, 25 años atrás, imaginé que algo tenía que ver con gusanos y mariposas, y no andaba del todo equivocado.
La técnica metamórfica parte de un programa original instalado en nuestro Ser desde el momento mismo de la concepción, y aún más incluso desde la pre-concepción, que sufre alteraciones durante todo el proceso de formación intra-uterino en el período del embarazo de nuestra madre.
Esas alteraciones se insertan en nuestro ser a través de la columna vertebral que está en contacto directo con el cuerpo (yo diría cuerpos) de nuestra madre y recibe información directa de su estado, sus pensamientos, sus emociones,etc... y quedan en nuestro Ser en forma de bloqueos emocionales, patrones mentales, e incluso problemas físicos que dificultan la expresión correcta original de nuestro Ser.
Para liberarlos, limpiarlos o desbloquearlos, está el masaje metamórfico que, a través de un masaje energético en las zonas reflejas de la columna en pies, manos y cabeza, permite una restauración del Ser en todos los cuerpos.
Esta es una técnica sencilla de usar y no requiere una habilidad especial para aplicarla, solo el conocimiento de la técnica en sí misma y la puede usar cualquier persona a nivel doméstico obteniendo grandes resultados, aunque, por supuesto, siempre puede potenciarse si el practicante o terapéuta combina otras técnicas y habilidades.
Si tienes interés en aprender esta técnica y aplicar el masaje metamórfico accede a la información de mi Curso de Técnica Metamórfica, o asiste a mis Talleres de Masaje metamórfico para hacer prácticas en el caso de que ya tengas la formación adecuada.
